08



Ahora que lo menciono, eso de las palabras en alemán podría funcionar acá también, habría que probar.

Viste que los tipos agarran varias palabras sueltas y las pegan para formar una más larga que representa un concepto complejo, a menudo de índole existencialista. Se han hecho muchos chistes al respecto y no es mi intención tomar el tema para la chacota, así que no voy a poner ningún ejemplo gracioso.

Sólo voy a señalar que en nuestro idioma ya tenemos algunos casos que se fueron desarrollando naturalmente, palabras que vienen inevitablemente juntas aunque insistamos en escribirlas separadas. Por ejemplo: mocosoinsolente, citadonosocomio o lareputisimamadrequeteremilparió.

Quizá esa sea la forma última de la evolución del lenguaje y al final resulta que los alemanes son efectivamente una raza superior. Espero que no, pero ahora me dejaste con la duda.



07


Alguien se va a ofender con esto, pero la verdad es que el machismo ya no es lo que era.

Por suerte, claro. Tampoco digo que haya desaparecido, solo que fue mutando. El machista ahora es culposo y se lo detecta cuando muestra la hilacha, ya no te manda a lavar los platos con ese orgullo implacable del tipo socialmente funcional que está sinceramente convencido de que las mujeres están en una etapa evolutiva inferior a la de los hombres.

Lo del macho violento es otro tema, ahí pareciera funcionar al revés, lo que mejora de un lado empeora por el otro, quizá como consecuencia de la propia mutación que hace que la tensión entre la culpa y la presión social se resuelva en violencia.

Para evitar esta paradoja deberían cambiar algunas estructuras culturales y sociales, supongo que es cuestión de tiempo.

Mientras, veamos como nuestros Cachos Castañas interiores se van perdiendo en la niebla. No es nostalgia, es la sensación de estar presenciando el derrumbe en cámara lenta de un edificio enorme y obsoleto, o la extinción de una especie indeseable. 

Seguro debe haber una palabra en alemán para eso.




06



Si algo nos distingue como especie es ese orgullo fatuo, la ilusión de que todo es posible porque somos el centro de nuestras vidas, porque tenemos control de todas nuestras decisiones.

Miralo al pibe de la foto: un fenómeno. Audaz, decidido, concentrado. La actitud perfecta, desafiante pero sereno. Confiado y seguro de sus aptitudes deportivas y humanas, en un frágil pero potente equilibro. Incluso su aerodinámico peinado refleja la búsqueda de superación y trascendencia.

Hasta que un huevo rebelde rompe el hechizo y desarma toda pretensión de simetría -esa falsa deidad que nos hace creer que hay un orden absoluto e indiscutible- y nos enfrenta a nuestra inevitable banalidad terrena.

El bulto nos interpela, nos recuerda nuestra condición humana, imperfecta, impredecible y asimétrica.

Y nos deja claro que el centro no es una opción, siempre hay que elegir.



05



El problema con las drogas es que no son prácticas. Vivimos una era de trazo grueso, la prehistoria de la farmacología. No digo que las que hay no sirvan, están bien, zafan, pero falta afinar mucho la puntería.

Te pongo un ejemplo: la otra vez estaba leyendo en el coso de internet que hay sustancias en el cerebro que modifican la percepción del tiempo. Es como un superpoder que tenemos pero no podemos controlar a voluntad. Desarrollar esa habilidad con entrenamiento llevaría mucho tiempo (Karate Kid dura un par de horas, pero el pibe se pasó años lustrando el piso antes de que le saliera la grulla) así que lo más lógico sería sintetizar la sustancia (dopamina, serotonina, algo así) y listo. La vendemos en un pastillero con pequeñas dosis, onda tic tac, y ahí sí que tenemos una droga realmente útil.

¿Tenés que pagar el monotributo y hay mucha cola? No importa, te clavás una verde y el tiempo vuela. ¿Te toca ducharte último y queda medio litro de agua caliente en el termotanque? Tomate la azul que hace todo más lento y disfrutalo como si estuvieras en un spa.

Tengo más propuestas pero no los quiero atosigar, vayan trabajando en esto y después vemos como seguimos. Muchas gracias.



04



Tendría que chequearlo, pero me parece que acabo de descubrir algo: el “coso” es lo que hay adentro de internet.

Nunca tuve muy claro para que servía exactamente esa palabra -coso- pero ahora se me hace evidente que era un concepto adelantado a su época y hasta que no apareció internet se estaba usando mal. Si, si, ya sé que hay otros usos: “el coso ese para cerrar la bolsita de la aspiradora” por ejemplo, que no tengo idea como se llama pero seguramente tiene un nombre (si no propongo llamarlo “cerrete”) pero que en todo caso no supone un desafío conceptual a la hora de aplicar la nomenclatura.

Con internet es distinto. Una cosa es la red como tal, el sistema de conexiones y nodos y todo eso, y otra muy diferente es lo que pasa ahí adentro. Eso vendría a ser el coso.

No sé, capaz que me equivoco. Fijensé.



03



Alguien tenía que decirlo: es tiempo de hablar claro, poner blanco sobre negro, decir las cosas de frente. No callarse, levantar la voz para llevar a todos el ineludible mensaje que durante tanto tiempo fue abyectamente oculto y relegado. No dejar que la retórica vacía nos confunda, que viles operadores de oscuros intereses nos arrastren a cenagosos pantanos de turbia grandilocuencia, a intrincados laberintos de rimbombante ampulosidad. Basta de enmarañados discursos repletos de absurdos e incongruentes adjetivos que solo sirven para ocultar ominosamente la lúgubre y fatídica carencia de ideas claras, frescas y transparentes. Terminemos con la prepotencia fútil de inflamadas y pretenciosas declamaciones que pretenden alzarse como absolutas verdades incuestionables pero sólo logran empañar e invisibilizar el genuino e incontestable centro fundamental de nuestro más urgente, elemental e insoslayable reclamo.

Alguien tenía que decirlo.



02



Ahora resulta que los pájaros son dinosaurios. No es que descienden de los dinosaurios, sino que SON dinosaurios. Fijate acá.

No parece que esto vaya a cambiar mucho las cosas, pero a mí me afecta, que querés que le haga.

Saber que tengo el techo del auto cagado por dinosaurios, o que mi gato es un depredador de dinosaurios (de haberlo sabido antes habría pensado mejor el nombre, se llama Teresito) no es algo fácil de procesar.



01



Resulta que viene el tipo, se sienta justo adelante y empieza a tirar el asiento para atrás todo lo que puede. Insiste más allá del límite lógico razonable que impone la circunstancia y el engranaje. No va que, una vez resignado a no lograr la horizontalidad absoluta, se pone a escribir en el celular inclinado hacia adelante, en contra de los principios más elementales de la física, la ley de gravedad y la kinesiología.

Supongo que la idea es aprovechar al máximo lo que ofrece el servicio, reclinación incluida. La contractura es el pequeño precio a pagar.

Viajé un poco incómodo, intentando decidir si alegrarme por su actitud rebelde o por su inminente tortícolis.